La iluminación de acuarios tiene dos usos principales: uno estético general y otro específico y funcional para sostener los procesos biológicos que se producen en el acuario. Mientras que el uso estético de la iluminación es importante para el acuarista, la luz funcional es absolutamente crucial para el bienestar de los habitantes del acuario. Al identificar la función principal de la iluminación para su configuración particular, podrá crear un efecto de iluminación dramático o recrear las condiciones de iluminación natural necesarias para mantener un ecosistema saludable en el acuario.

Iluminación para acuarios

cómo iluminar un acuario

Cómo iluminar un acuario

El uso más común para la iluminación de acuarios es el estético, para resaltar la vibrante coloración de los peces. Cuando estamos preocupados por la calidad visual de la luz, o cómo aparece algo bajo un tipo particular de luz, estamos más interesados en el Índice de Rendimiento de Color (CRI) de una bombilla. La IRC de una bombilla se basa en una escala de 0 a 100, con 100 significando cómo aparece un objeto bajo condiciones de luz natural.

Las bombillas de espectro completo, o bombillas que emiten todas las longitudes de onda de la luz visible, se aproximan mucho a los efectos visuales de la luz solar natural y tienen un alto valor de IRC. Sin embargo, tenga en cuenta que un alto valor de IRC puede no significar necesariamente la mejor coloración. Las bombillas que mejoran el color aprovechan este hecho y emiten luz desde el extremo “más cálido” (rojos a amarillos) del espectro de colores para aumentar y enriquecer el color. La combinación de bombillas de espectro completo con bombillas que mejoran el color es una gran manera de lograr la mejor coloración mientras se mantiene una apariencia “natural” para el acuario y sus habitantes.

Temperatura De Color

La temperatura de color de un bulbo es otro aspecto a considerar cuando se selecciona un bulbo por su calidad visual. Muchas bombillas de acuario se clasifican por su temperatura de color, significada por su clasificación Kelvin (clasificación K), para darnos una idea de la apariencia de la luz emitida por la bombilla. La clasificación K de una bombilla describe la temperatura (en grados Kelvin) y el color correspondiente que irradia un “cuerpo negro” teórico cuando se calienta a esa misma temperatura.

La progresión del color radiante sigue el espectro de colores, desde el rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo, y finalmente violeta a medida que la temperatura aumenta. Por ejemplo, a 0°K (equivalente a -273° Celsius), un trozo de acero o cualquier otro cuerpo negro no emite luz. A medida que la temperatura aumenta, comienza a emitir una luz roja y continúa a lo largo del espectro de color a medida que la temperatura aumenta.

En otras palabras, las bombillas con valores K más bajos tienden a producir luz que parece más “cálida”, como los rojos, amarillos y naranjas, y las bombillas con valores K más altos producen luz que parece “fría”. La luz del sol al mediodía tiene una clasificación K de 5500°K y contiene una mezcla de todos los colores del espectro de colores. Por esta razón, una bombilla de 5500°K se denomina bombilla de espectro completo y puede utilizarse como punto de referencia al seleccionar una bombilla en función de su clasificación K.

Propósitos Funcionales

La iluminación de los acuarios cumple una función crucial de proporcionar la energía vital necesaria para la fotosíntesis. Como fuente de luz primaria (y en la mayoría de los casos, la única fuente de luz), la iluminación adecuada del acuario es esencial para cualquier sistema que contenga organismos fotosintéticos como plantas, anémonas y corales. Cuando nos preocupan las condiciones de iluminación necesarias para mantener la vida, lo que más nos interesa es la intensidad de la bombilla.

Aunque muchos factores como la profundidad del agua, la claridad del agua y la altura/ubicación de la lámpara afectan la intensidad de la luz, el vatiaje total de una lámpara sirve como guía general al seleccionar las lámparas. En general, las lámparas que utilizan bombillas de mayor potencia tendrán una mayor intensidad de luz. Por lo tanto, los acuarios que requieren altas condiciones de iluminación necesitarán luminarias con mayor potencia de salida.

Regla Basica

Una buena regla básica a seguir es proporcionar 1 a 2 vatios de iluminación por galón para acuarios de sólo peces, 2 a 5 vatios por galón para acuarios de plantas de agua dulce, y 4 a 8 vatios por galón para acuarios de arrecife. Para calcular el número de vatios por galón que un acuario recibe de un accesorio de luz, simplemente divida el total de vatios del accesorio de luz por el número de galones del acuario.

Por ejemplo, una lámpara de 55 vatios utilizada en un acuario de 29 galones proporcionará a sus habitantes algo menos de 2 vatios de luz por galón. Mientras que esta cantidad de luz es perfecta para acuarios sólo para peces, puede no ser adecuada para la mayoría de los habitantes de arrecifes fotosintéticos. Tenga en cuenta que estos requisitos de iluminación variarán dependiendo de la especie que esté manteniendo y de la profundidad de su tanque. Es esencial investigar los requisitos de iluminación específicos de cada especie.

Seleccionar las bombillas y los artefactos de iluminación adecuados puede parecer confuso al principio, pero al identificar correctamente sus necesidades de iluminación, así como los requisitos de iluminación de los habitantes de su acuario, usted será capaz de reducir sus opciones. Una lámpara cuidadosamente seleccionada le proporcionará años de uso y un acuario saludable y exitoso.

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